Homilía para la Eucaristía del domingo 23 de marzo de 2025.
DOMINGO TERCERO DE CUARESMA.C.
Éxodo 3,1-8,10.13-15: Vocación y misión de Moisés. Es encargado de llevar al Pueblo la Palabra de Dios. Moisés viene siendo como la encarnación de Dios, quien debe sacar al Pueblo. Pero es Dios quien ve el dolor y libera. Rebela su ser – Yahveh, el que es.
1Corintios 10,1-6.10-12: Lo sucedido con Israel no es más que una lección para nosotros. Que no nos suceda lo de Israel.
Lucas 13,1-9; Un fuerte llamado a la conversión. Dios espera frutos de nosotros su Pueblo.
1.- Dios es siempre fiel y está siempre presente ya que Él es el que es. No. Falla en sus promesas y sabe cuál es nuestra situación. Y porque es y se hace presente se vale de Moisés. Moisés encarna la fortaleza de Dios que siempre salva, porque el Señor es bondadoso y compasivo, lento a la ira y de gran misericordia. Y porque es de gran misericordia es que manifiesta su voluntad: He bajado a liberarlo…y hacerlo subir a una tierra fértil. Por eso lama y envía a Moisés. Aparece claramente la misión que él tiene: llevar el mensaje del Señor a su Pueblo y a los poderosos que oprimen. Por eso, como ya lo dije, Moisés encarna la fortaleza de Dios, que siempre salva. Por esta razón el Señor da a conocer su realidad: Él es el que es. No un ente poderoso y lejano a nosotros, sino todo lo contrario: muy cerca de nosotros e interesado de nosotros.
2.- Y así Israel, con Moisés a la cabeza, tiene que vivir su Pascua, es decir, pasar de la esclavitud a la liberación, por medio del desierto. Lo que supuso muchas experiencias: pruebas, manifestaciones de que Dios estaba con ellos. Según una tradición hebrea, el Señor iba con ellos, la roca que vierte agua. Es todo un símbolo: la Roca, lo único firme y estable, es quien les da agua, vida en su peregrinar. Sin embargo, a pesar de que Dios se manifiesta cercano, el pueblo no supo responder. Y el Apóstol dice que todo esto es un símbolo para los cristianos. Es un escarmiento en cabeza ajena.
3.- Desgraciadamente la realidad hoy es mala; se ha dejado a Dios de lado. Jesús es muy claro. Los acontecimientos adversos no son un castigo de Dios, sino una advertencia para los contemporáneos.
Hoy día vivimos una inseguridad social tremenda tanto a nivel local como mundial. El lenguaje atrevido y ofensivo de los que se creen poderosos y dueños del mundo. Todo esto no brinda seguridad, sino un gran temor a una guerra nuclear. A nivel local, el crimen organizado se tma las casas y los campos. ¿Será un castigo de Dios? NO. Pero sí una advertencia seria. Todo esto es señal de que la sociedad le ha dado la espalda a Dios, ha desoído sus distintos mensajes de amor.
4.- Pero no tengamos miedo. El Señor es bondadoso y compasivo. El Divino viñador-hortelano cultiva, poda, riega la higuera, es decir, a su Pueblo, al creyente, para que pueda dar frutos. Él cava, riega y poda. Déjate cultivar por Él. Mira la bueno que es el Señor. Él espera frutos de nosotros, mas no los encuentra. No olvidemos lo que nos dice en san Juan: Sin Mí nada pueden hacer. Quien no está unido a Mí es como una rama que se seca sólo sirve para ser quemada.
Acojamos su llamado y volvamos a Dios.
Hermano Pastor.