Homilía para la Eucaristía de Navidad en la Noche.
MISA DE NAVIDAD. NOCHE.
Isaías 9,1-6: Una buena noticia: allí donde abundan las tinieblas brillará una luz. Se anuncian tiempos de paz, que son la ilusión de Israel.
Tito 2,11-14: Pablo da la base, el porqué de la conducta del cristiano: la presencia de Cristo en el mundo como don del Padre.
Lucas 2,1-14: Se narra el Nacimiento de Jesús evocando otros nacimientos. Pero la señal no es deslumbrante; ahora se manifiesta en la pobreza y humildad.
1.- Dentro de las muchas reflexiones que pudieran hacerse en esta Noche santa, la Palabra de Dios me sugiere compartir con ustedes dos ideas.
Una, así como el sol, que, al asomar tras la cordillera, vence a la oscuridad imperante en el mundo, del mismo modo, Jesús, el Sol de Justicia, asoma en este mundo y disipa a las tinieblas, porque, “porque el pueblo que andaba en las tinieblas ha visto una gran luz”.
Sí, por eso es que en esta Divina liturgia navideña la celebramos cuando está entrando la noche en nuestro ambiente. “Porque un Niño nos ha nacido”, que la venir a este mundo viene a iluminarlo todo.
2.- La otra idea que me sugiere la Palabra es: “La Gracia de Dios, que es fuente de salvación para los hombres, se ha manifestado”. Es decir, Dios se hace presente. Jesús es esa Gracia, ese Don de Dios manifestado a la humanidad. Quien le acepta es iluminado y puede caminar con seguridad en este mundo.. Porque la base y razón de ser de la conducta cristiana es este Don, esta presencia iluminadora de Cristo en el mundo de hoy-
No olvidemos nunca que nuestro Dios es un Dios siempre presente, es el DIOS CON NOSOTROS que nos quiere salvar.
3.- Desgraciadamente reina en nuestro mundo la noche, la oscuridad; digámoslo mejor, reina el oscurantismo, que tanto mal ha hecho siempre a la humanidad en todos los tiempos. Ese oscurantismo que otrora sometió a la humanidad con la superstición, el miedo y la persecución, principalmente en el ámbito religioso, como fue en la Edad Media. Oscurantismo que sigue sometiendo a la humanidad con un racionalismo ciego, con ideologías que pretenden someter y manipular al hombre y mujer de hoy. Todavía hay en el mundo zonas de tinieblas, de pecado, de injusticias y atropellos a los Derechos Humanos más fundamentales como el pensar diferente, el profesar la religión libremente, el valor supremo de la dignidad de la persona humana. ¿Acaso no es oscurantismo? No me digan que eso es modernismo. Craso error. Todo esto es oscurantismo.
4.- Pero, “Ha visto una gran luz”. Luz que ilumina, pero no enceguece. Porque se ha manifestado no en el fulgor del trueno y del relámpago. No. Sino que “un Niño nos ha nacido”, que se manifiesta en la pobreza, en la sencillez y debilidad, no a los ricos y poderosos, sino a los marginados de entonces (los pastores) y a los de ahora, a tantos que margina la sociedad moderna.
Cuando san Francisco de Asís recreó la Navidad allá en Greccio, quiso vivir y experimentar en carne propia el Misterio y el encanto, el amor y el dolor, la contradicción de la gloria divina revelada en la pobreza del Niño de Belén.
Celebrar la Navidad es celebrar el Amor de Dios que brilla en las tinieblas para iluminar a todos.
Celebremos. ¿Cómo? En silencio y Paz en nuestro interior, saboreando el exquisito Amor de Dios al mundo. Por eso cantamos: “Noche de Paz (y silencio), noche de Amor”.
Hermano Pastor Salvo Beas.